APUNTES SOBRE LA HISTORIA DE ALCÚDIA

Tenemos noticias de que la ocupación humana de Alcudia se produjo en el período pretalaiótico (2000 – 1200 aC). Los talaiots, construcciones megalíticas que dan nombre a la cultura talaiótica (1200 – 123 aC), son abundantes en el municipio. De los que se conservan en la actualidad podemos destacar el Poblado de Son Simó.

El cónsul romano Quinto Cecilio Metelo incorporó Mallorca a la República de Roma en el año 123 aC y fundó las ciudades de Pol·lèntia y Palma.

Los restos arqueológicos de la ciudad de Pol·lèntia, situada a escasos metros del núcleo de Alcudia, demuestran la prosperidad económica que hizo crecer la ciudad: casas señoriales, un teatro, tiendas y otros edificios públicos y privados son buena muestra de ello.

El cónsul romano Quinto Cecilio Metelo incorporó Mallorca a la República de Roma en el año 123 aC y fundó las ciudades de Pol·lèntia y Palma.

Los restos arqueológicos de la ciudad de Pol·lèntia, situada a escasos metros del núcleo de Alcudia, demuestran la prosperidad económica que hizo crecer la ciudad: casas señoriales, un teatro, tiendas y otros edificios públicos y privados son buena muestra de ello.

Las invasiones de los Bárbaros en el siglo V hacen que Pol·lèntia entre en proceso de decadencia y destrucción. Los Vándalos saquearon la ciudad entre el 425 i el 455, hecho que queda evidenciado en las excavaciones arqueológicas. En el año 902, los árabes conquistan Mallorca y la incorporan al Emirato de Córdoba. En el año 1015 entra a formar parte de la Taifa de Dénia. Durante el dominio musulman (902 – 1229) Alcudia fue una alquería. Su nombre, que significa el cerro y algunos topónimos como Guinyent, Biniatria, Gatamoix o Alcanada, son lo único que queda de la dominación musulmana.

Después de la incorporación de Mallorca a la Corona de Aragón en el año 1229, el rei Jaume I dividió la isla en 8 partes, cuatro quedaron en manos del propio monarca y las cuatro restantes fueron para los nobles que habían ayudado en la conquista. La mayor parte de los territorios de Alcudia y la vecina Pollença se repartieron a la orden de los Templarios. El primer núcleo de población nace entorno a la alquería de Guinyent que, muy posiblemente ya era un núcleo de población antes de la conquista.

Más tarde, a partir de la alquería musulmana de Al Kudi, el rei Jaume II determinó la construcción de la villa de Alcudia y la declaró cabeza del termino parroquial en el año 1298. Por este motivo compró una casa, una porción de tierra y también el solar para edificar la iglesia, la rectoría y el cementerio. A partir de este año 1298 se inició la construcción del primer recinto de murallas, que quedaron acabadas en el año 1362. Las murallas sirvieron para la protección no sólo de la villa, sino también del norte de la isla.

La ciudad de Alcudia tiene un trazado urbanístico medieval, condicionado por los dos recintos de murallas que la rodean. Las calles son estrechas e irregulares, algunos edificios conservan elementos característicos de la época de esplendor de la ciudad y son de gran valor arquitenctónico. Alcudia sirvió de refugio en muchas ocasiones de peligro, pero durante la revuelta de las Germanías, las murallas se convirtieron en una pieza clave.

Los nobles de Mallorca se refugiaron en Alcudia, mientras la revuelta era sofocada por las tropas del emperador Carlos I. Acabada la revuelta, la fidelidad de la villa al emperador fue recompensada con la concesión del título de Ciudad Fidelísima en el año 1523, entre otros privilegios.

La revuelta de las Germanías dio entrada a una serie de años difíciles para toda Mallorca. La posición costera, en otros tiempos ventajosa, se convirtió en la causa de la ruina. Los temidos corsarios llegaron a la costa y saquearon una y otra vez la población.

La inseguridad y la huida hacia la capital de los propietarios provocaron que la población de Alcudia disminuyera considerablemente. De hecho, el descenso fue tan alto, que en el año 1779, durante el reinado de Carlos III se rehabilitó el puerto para el comercio internacional con el objetivo de fomentar la actividad económica y, al mismo tiempo, repoblar la ciudad.

La economía no permitió una mejora notable de la población hasta el siglo XX, cuando en 1957 una fábrica de energía eléctrica (GESA) se instaló en el puerto para el suministro de toda la isla. Los primeros turistas llegaron a Alcudia a principios del siglo XX, pero la gran industria turística no se desarrolla hasta la década de los 70, como en el resto de Mallorca.
Las grandes zonas húmedas que ocupaban la Albufera fueron en parte desecadas y en su lugar se levantaron los grandes complejos hoteleros. Posteriormente en los años 80, un nuevo impulso urbanístico provocará una nueva oleada de construcción. Actualmente Alcudia se dedica íntegramente a la industria turística y dispone de más de 29.000 plazas hoteleras.

El puerto comercial de Alcudia se ha especializado en la recepción de energía eléctrica que, a parte de Mallorca, también abastece Menorca. Por otra parte, un considerable número de mercancías llega a través de este puerto. En estos momentos la ciudad de Alcudia ya supera los 16.000 habitantes y se consolida como el segundo polo de desarrollo urbano después de Palma, como consecuencia de la importante actividad económica que se genera.

La ciudad de Alcudia y la zona arqueológica de Pol·lèntia fueron declaradas Conjunto Histórico Artístico por Decreto 21/41 de 20 de julio de 1963. En los últimos años se han puesto en marcha diversos planes para conservar y recuperar estas zonas. Se ha creado el Consorcio de la Ciudad Romana de Pol•lèntia, entidad integrada por el Gobierno de las Islas Baleares, el Consell de Mallorca y el Ayuntamiento de Alcúdia, para impulsar al máximo su recuperación.

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